El método
Método, correcciones e independencia
Empecé a ordenar este sitio en una mesa de Salta con fotocopias de leyes estatales australianas y planillas de recaudación, porque hace años, cuando busqué la fecha exacta de una Royal Commission, encontré tres versiones distintas y ninguna citaba su registro; decidí entonces que acá cada afirmación iba a nacer del texto legal y del dato publicado antes que de la nota de color.
Qué material se consulta antes de afirmar
Prefiero el estatuto sobre el resumen: el Gaming Machines Act 2001 de Nueva Gales del Sur, los Casino Control Acts estatales, la Interactive Gambling Act 2001 del Commonwealth. Cuando una cifra viaja sola —los cerca de 196.000 tragamonedas del país, o el 20 por ciento mundial que suele repetirse— aclaro que proviene de compilaciones académicas y de organizaciones, no de un registro oficial único.
Cuando llegaba el momento de anotar las pérdidas anuales, siempre las escribí con su horquilla, entre unos 25.000 y más de 30.000 millones de dólares australianos según el año que tocara y el método que se usara, porque aquella distancia entre unas cifras y otras formaba parte del relato tanto como los números mismos, y ocultarla, por muy pulcra que quedara la página, habría sido faltar a la verdad.
Regla de la cifra
Ningún número entra sin su fuente y su margen. Si Ray Finkelstein AO QC fue designado a fines de febrero de 2021 y entregó su informe en octubre, van las dos fechas; si un estado prohíbe publicar publicidad de máquinas y otro no, digo cuál y bajo qué ley.
Qué queda afuera, y por qué
La línea que protege la independencia es corta y la reviso seguido:
- 01
No se publican cuotas en vivo
Este es un manual de referencia, no un tablero de apuestas.
- 02
No se promocionan operadores
Ningún salón, club u hotel aparece como recomendación.
- 03
No se enlaza a sitios de apuestas
Ni afiliados ni rebotes; el lector no sale de acá hacia una caja.
Mantener esas tres reglas evita el conflicto más simple: quien no cobra por derivar tráfico puede contar sin cuidar la vidriera de nadie.
Correcciones
Si encontrás un dato torcido, escribí a [email protected]; respondo dentro de las 72 horas hábiles. Cuando algo cambia, no lo borro en silencio: dejo la línea vieja tachada al pie del párrafo, con la fecha y qué se corrigió, para que quede el rastro.
Quién paga
El sitio lo sostengo con mi trabajo y con lo que pongo de mi bolsillo para hosting; no hay publicidad de juego ni espacios vendidos. La promesa es simple y quiero que se pueda revisar: ninguna fuente comercial define qué se cuenta ni en qué orden.